 Catholic Diocese of Spokane, Washington
De Parte del Obispo
"Durante el mes de Octubre rezamos el rosario por el respeto a la vida"
por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad
(Del edición 2 octubre 2003 del Inland Register)
Vida se nos abre cada tarde en nuestra pantalla de televisión cuando miramos las
noticias del mundo. Reporteros que incluyen informes vivos; una explosión terrible en una
mezquita; vehículos estallan en partes; bombarderos suicidas. La devastación de un huracán. Una
guerra civil o religiosa, da por resultado la exterminación de niños y adultos.
Todas estas escenas con las que estamos tan familiarizados. Familiar, sí; pero nunca
debemos acostumbrarnos a ellas, y por esto podemos agradecer a Dios. Pueblos que deshumanizan a
otros pueblos nos dejan enmudecidos y heridos. Aún los niños están envueltos en objetos de
represalias de odio y venganza.
Ya no podemos ver la otra parte del mundo como desconectada o distante. Ese mundo está
en nuestras salas de estar cuando miramos estos hechos. Relaciones internacionales se vuelven
ahora mucho más complejas, como nunca abríamos soñado. Hace algunos años atrás. ¿Quien podría
imaginar una discusión sobre un tipo de proyectil nuclear, en Corea Norte, que puede alcanzar
cada parte de los Estados Unidos? La frase “estar bajo el arma” tiene un anillo unido a él Que
nos tiene a todos demasiado inquietos por su realidad.
Ciertamente esta situación nos impresiona necesitamos tomar seriamente las relaciones
en nuestras vidas. Hace muchos años, el Cardenal Basil Hume dio una presentación dirigida a
Toronto. Habló de la necesidad tremenda de nuestro mundo por una revolución: una revolución de
relaciones.
Por décadas ahora, la Iglesia católica ha designado el mes de Octubre como Mes del
Respeto a la Vida. Obviamente, vivimos ese respeto por la vida humana cada día del año. Pero el
mes de Octubre nos da una oportunidad especial para reflexionar en la llamada de nuestra
tradición católica a respetar a cada ser humano, desde el momento de su concepción hasta su
muerte natural.
Respeto por la dignidad de la persona humana, respeto por la dignidad de cada persona
en este mundo, es uno de los principios fundamentales de la enseñanza social de la Iglesia.
Nosotros en la Iglesia católica debemos ser los primeros y delanteros en tomar esa enseñanza a
corazón y abrazarla de manera que refleje fidelidad al Evangelio, a la llamada de Jesús.
Racismo, abuso sexual de niños, el “separar” de otros: todo de estas conductas, y otras
también, nos dice de nuestra necesidad de una conversión continuada. Hacemos progresos, pero no
debemos ser tan ingenuos acerca de pensar que no tenemos muchos más hacer. Lo hacemos. Y
debemos hacerlo en forma continuada.
Todos hemos estado espantados y asustados por los actos de violencia en nuestras
comunidades. El cáncer de la violencia aquí en el Estado de Washington no es al mismo nivel
como el de algunas otras partes del mundo, pero es real y es visible: físicamente, verbalmente,
y visible en nuestras actitudes. Hay también un mundo, invisible a la mayor parte de nosotros,
donde los derechos humanos a vida es trágicamente violado, en el útero. La realidad de esta
violencia, es demasiado, contribuye a alargar el cáncer de más grande de violencia que deja su
impacto en las personas, en las familias, y nuestra cultura en general.
¿Cómo podemos nosotros todos, trabajar juntos por levantar la dignidad de cada persona?
Así muchos factores están en juego, desde como se hacen decisiones que tienen un impacto en
otros al derecho a vivir. Tenemos que preguntarnos cómo podemos asistir a personas en sus
tiempos difíciles: de pobreza, Sueños irreales de conveniencia personal, de sentirse solos y
terriblemente vulnerables, y aún con sentimiento de vergüenza. Aborrecemos la violencia de
aquellos que asesinan por en un esfuerzo de proteger al no nacido. Esa violencia, demasiado
equivocada moralmente. Espero que cada organización en nuestra comunidad mirara sobre el
precioso regalo de cada vida humana y lo protegiera como un regalo de Dios.
Por años hemos sido confundidos por aquellos que dicen que personalmente están contra
de tomar la vida humana en el útero, pero públicamente acceden a la posición más culturalmente
flexible. ¿Qué pensaría si dijera públicamente que no tomaré una posición contra el racismo,
pero verdaderamente creo en mi corazón que estoy equivocado? ¿O sé que hay sueldos son muy
injusto para un cierto grupo de personas, pero permito que la sociedad tome cuidado del
problema? Los Derechos humanos son derechos humanos, de cualquier manera que lo tome. Debemos
alentar y nos desafía los unos a los otros, para respetar esos derechos debido a cada ser
humano, sobre todo los derechos de esos que son más vulnerables en nuestro medio. Rigidez y
falta de respeto de los demás, aunque ostensiblemente sea por una buena causa, no es apropiado
y, de hecho, viola el espíritu de lo que el mensaje de respetar vida es acerca de.
Octubre también es el mes del Rosario. Este Octubre concluye el año del Rosario exigió
por el Santo Padre Juan Pablo II. Para muchos el rosario ha sido un acercamiento rico, devoto,
piadoso en nuestra relación con el Señor Jesús. Se han aceptado muy bien los nuevos Misterios
de Luz.
Cuando continuamos orando los misterios del rosario, sugeriría que uno de nuestras
intenciones sea ofrecer las décadas por la paz y por el respeto de vida humana en nuestro
mundo. Finalmente, el cambio del corazón viene del Señor. Para todos nosotros, esta intención
puede ayudarnos estar más atento a la necesidad tremenda por relaciones buenas, respetuosas por
todas partes. Es mi esperanza de que esta visión pueda dar energía a todos nosotros.
¡Que Dios le bendiga usted y le de paz!
- Tradujo Hermana Myrta Iturriaga SP
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