De Parte del Obispo

"La importancia del momento"


por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad

(Del edición 23 mayo 2002 del Inland Register)

by el Sr.Obispo Mons. William S. Skylstad

Al escribir este artículo esta mañana, estoy en camino a Roma para la reunión, con los miembros de la Curia, a la que hemos sido llamado por el Vaticano, los Cardinales de los EE.UU., el Sr. Obispo Mons. Wilton Gregory (presidente de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos), y yo, como vicepresidente. Estuve sólo cuatro días en casa, antes de tener que volver a Roma. El diario que leí esta mañana tenía cuatro artículos, sobre la presente situación de la Iglesia Católica y el problema del abuso sexual. Las peticiones para entrevistas y comentarios ha sido algo con lo que nunca había contado antes. Los hechos continúan siendo el foco en los nuestros medios de comunicación nacional, y no veo que se yan a calmar en un futuro inmediato.

¿Qué podemos hacer en medio de todo ésto? Con casi todos los que me he encontrado en estos días, incluso los extraños sentados junto a mí en el avión, parece que tienen un comentario sobre el asunto. Les ofrezco estos pensamientos como reflexión por el momento. Claramente, éste es un momento critico para la Iglesia Católica Romana. Estos pasados eventos que hemos llegado a conocer tan bien, nos pide honestidad, integridad, humildad, pedir perdón, y un acercamiento valiente al futuro, para asegurar tan lejanos como sea posible, la seguridad de nuestros niños.

Gran parte de nuestro ministerio en la Iglesia esta enfocado en los niños, y debemos protegerlos y ayudarlos a crecen en un ambiente que los alimente y les dé seguridad en todos los aspectos. El llamado del Vaticano a una reunión extraordinaria con los Cardinales, demuestra claramente que el Santo Padre y las cabezas de los discaterios tienen un sentido de urgencia, para resolver este problema en nuestro caminar hacia el futuro.

Cuando lean ésto, estoy seguro de que ya habrán visto en los medios de comunicación, informes sobre la reunión en el Vaticano. Me imagino que la conversación de la reunión en Roma nos dará ideas y metas para discutir en la reunión de los Obispos de los Estados Unidos, en Dallas a mediados de Junio. Tengo la esperanza, de que estos trágicos acontecimientos, aquí en los EE.UU., ayudará a la Iglesia a evaluar nuestros procedimientos, en los diferentes niveles, en lo que se refiere al abuso sexual.

Cuando analizamos las decisiones hechas por los obispos, y cuando examinamos, ¿Cómo ministros de la Iglesia dejaron de vivir sus sagrados ministerios que a ellos fueron confiados como sacerdotes y obispos?, experimentamos mucho dolor y un gran golpe. Aún asi, con una mirada retrospectiva, espero que podamos ver verdaderamente estos momentos, como una oportunidad para ser mucho más fieles a nuestra misión, ser más eficaces en dar testimonio y ejemplo del Evangelio y del mensaje que predicamos. Cuando miramos al futuro, debemos concentramos en la calidad personal de liderazgo, en la santidad de vida, y en la integridad personal. La colaboración de los laicos, sacerdotes y obispos trabajando juntos, como nos pidió el Concilio Vaticano II, puede ser un crecimiento, a un nuevo nivel de aplicación. Debemos evaluar cómo enseñamos y lo que enseñamos. Debemos evaluar la gravedad y la profundidad de nuestros compromisos como comunidad de fe. Sí, somos una Iglesia en el Magisterio, pero siempre debemos investigar cómo podemos una Iglesia mejor y más fiel. Un articulo en el diario de esta mañana me sacudió fuertemente, al ver como el redactor evaluaba a los jefes de la Iglesia según algunos de los Diez Mandamientos. Él no fue muy cortéz.

Buenos Líderes Pastorales serán críticos cuando miramos al futuro. En la dirección pastoral de la Iglesia siempre ha habido deficiencias. Testimonios de esto tenemos desde el principio: Judas y Pedro que, de modos diferentes, fallaron en su fidelidad al Señor. San Pablo que tuvo su propia historia de violencia antes de su conversión, y aún así se embarcó en sus jornadas como misionero, sus coladas relaciones con miembros de la comunidad de fe, eran bien conocidas. La historia de la iglesia no es toda color de rosa. Muy lejos de eso. Necesitamos tomar distancia para mirar el momento en perspectiva. Nunca hemos sido una Iglesia de perfección; de hecho, predicamos y celebramos nuestra fe, con nuestros pecados y fracasos. Empezamos cada Eucharistía con el rito penitencial. Y aún así, tenemos un constante llamado al ideal, y las imágenes que Jesús usa, de ser sal de la tierra y luz del mundo, esto es fundamental para hacer la vida cristiana creíble, inspiradora, y verdadera. Ahora debemos preparar un camino hacia el futuro que sea sabio, pastoral, creador, y fiel.

Ya hay algunos planes, en ciertas partes de nustro país, que empiezan a tomar forma. Sólo ayer un obispo del Medio-Oeste de los EE.UU. me dijo que las diócesis en su área trabajan por una política conjunta para dirigirse a estos hechos en la formación, participación, y responsabilidad. La Arquidiócesis de Los Angeles está considerando ofrecer, no sólo ayuda psicológica a victimas de abuso, sino apoyo espiritual también, en la forma de apoyo y de compartir en grupos. Planean también un programa de formación para todos los jóvenes de la archidiócesis, ayudándolos a estár informados de los posibles signos de peligro de abuso sexual y de la posible adicción a la pornografía a través del Internet. El área entera de la sexualidad nos recuerda del poder y la bellesa de este don. Pero el don también puede ser terriblemente abusado y mal empleado, a menudo con trágicos y traumáticos resultados. En la Diócesis de Spokane, hace ya desde algunos años, hemos tenido un taller de orientación anual para los nuevos empleados sobre los límites y situaciones de abuso. Cada nuevo sacerdote ordenado recibe una sesión personal de orientación, que en parte trata de los hechos límites en su ministerio e integración sexual. Periódicamente, los organizadores de la diócesis tienen un taller obligatorio para todos empleados de la diócesis. Un taller de este tipo está en calendario para Octubre del año 2002. Se anima a todos los sacerdotes de la diócesis que vengan a la sesión de la tarde del concilio presbiterial de Mayo, en el que nuestro comité de abuso sexual estará presente también, cuando desarrollemos este momento. El hecho del abuso sexual será el tema principal de nuestra reunión Diocesana del Concilio Pastoral, a principios de Junio.

Ambas reuniones serán muy importante para mi personalmente, en preparación para la reunión de los obispos en Junio. Quizás necesitaremos establecer un comité especial para repasar nuestras políticas y procedimientos en la diócesis.

En todo caso, necesitamos ser preventivos cuando nos vamos moviendo hacia el futuro. Es mi esperanza que seremos una Iglesia más fuerte, que se proyecta desde nuestra tradición y de nuestra experiencia para ser y hacer mejor, de lo que hemos tenido en el pasado. Este momento en nuestra historia, está lleno de oportunidades. Ojalá no perdamos la oportunidad.

Que Dios les bendiga y les dé paz.

(CENTER> -- Tradujo Hermana Myrta Iturriaga SP

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