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"‘Y yo les daré descanso...’"por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad (Del edición 7 diciembre 2000 del Inland Register)
Las familias también se encuentran muy ocupadas a pesar de todo las conveniencias modernas. Padres llevan a sus niños a los eventos deportivos y a las variadas actividades escolares. Hay reuniones en la parroquia y otros eventos cívicos. Recientemente una revista nacional trajo un artículo sobre el tema “en el paso frenético de la vida moderna.” En el Evangelio de San Mateo, Jesús nos habla directamente sobre la necesidad de tener un tiempo de silencio y reflexión en nuestras vidas: “Vengan a Mí, todos los que están cansados y yo les daré descanso. Tomen mi yugo, y encontrarán descanso” (11: 28). Jesús tomó tiempo aparte para orar y descansar, aunque fue reprendido a veces por los Apóstoles por irse lejos. “Todo el mundo te busca” (San Marcos 1: 37), le dicen. Como San Lucas nos describe el evento, Jesús había orado en un luagar solitario. Claramente Jesús es presionado por las circunstancias de su vida ocupada, pero toma tiempo para la soledad, la oración, y la reflexión. Para todos de nosotros, el descanso físico es importante y vital. Necesitamos hacerlo cada noche a nuestras horas necesarias de descanso y aún algunas veces en cierto tipo de fatigas en las cuales necesitamos un descanso más largo o incluso unas vacaciones. Hay algo que se tiene que decir sobre un descanso espiritual, un tiempo de quietud y de soledad refrescan un espíritu caído o simplemente tomar tiempo aparte para plenificar y ahondar una apreciación de la presencia de Dios en nuestras vidas. Estamos muy bendecidos en la diócesis de tener una área que se puede considerar un “lugar de soledad,” La Casa De Retiro del Inmaculado Corazón, que está en el lado sudeste de Spokane. Se estableció esta institución hace más de 40 años por el Sr. Obispo Mons Bernard Topel y se construyó y dirigió por muchos años por Msgr. David Rosage, ahora jubilado. Ha habido cambios en los años recién pasados para remozar la facilidad y el terreno. A mi juicio el centro es uno del más finos por sus vistas y sus facilidades. IHRC esta acentado sobre 55 acres de tierra, a un lado del Camino Ben Burr, en el lado oeste de las montañas Browns. El paisaje es bello y la perspectiva para ver los ocasos en el oeste a menudo son espectaculares. Hace unas pocas semanas cuando caminaba fuera temprano una mañana, vine a quedar a unos 40 pies de un ciervo del cola blanca y, más temprano, mientras todavía estaba oscuro, escuché la interacción del grita de por lo menos cuatro búhos grandes astados. El centro de retiro se fundó para proporcionar un lugar de renovación espiritual, oración, y descanso. Hace casi 24 años, hice mis 30 dias de retiro Ignaciano, antes de ser ordenado Obispo de Yakima. Para mí no parecía haber mucha opción — El Sr. Obispo Mons. Topel insistió que lo hiciera. Y agradezco a Dios que lo hiciera. Considero ese tiempo como una de las experiencias más significativas de mi vida, con un impacto que continúa hasta el momento. En un mundo de cambios tan rápidos y tan ocupado en el que vivimos, es importante guardar nuestros tiempos espirituales. Las relaciones son críticas para nosotros en nuestra vida diaria: primero y más importante con Dios, y entonces con nuestro prójimo, y también con nosotros mismos. Es fácil ser distraído por valores errados, por malos dioses. Es tan fácil vivir con corazones divididos hasta que tomamos tiempo aparte para ver qué es verdaderamente lo que he de seguir o mejorar o que puede retrazarnos nuestra jornada espiritual.
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