De Parte del Obispo

"Guatemala: 40 años"


por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad

(Del edición 16 marzo 2000 del Inland Register)

Este año que celebramos el 40º aniversario de nuestras relaciones con la Diócesis de Sololá en Guatemala. Junto con Gerry y Clara Monks de la Parroquia San Tomás More de Spokane, quienes coordinaron nuestra relación con la Diócesis de Sololá, fui a Guatemala, desde el 27 de Febrero hasta el 3 de Marzo, llevamos varias cajas de medicinas y suministros médicos reunidos por Maureen O'Keefe, así como materiales escolares y herramientas.

Mi último visita a Guatemala fue hace cinco años. Antes de que el Obispo anterior de Sololá Eduardo Fuentes falleciera, nos habíamos puesto de acuerdo que visitaríamos la diócesis de cada uno, año por medio. El nuevo Obispo, Mons. Raúl Martínez fue ordenado hace sólo aproximadamente ocho meses, por lo tanto mi visita no fue sólo por las celebraciones del 40 aniversario, sino tambien una oportunidad para encontrarme con él. Es un hijo nativo del pueblo de Chimaltenango. Me saludó calurosamente, y me quedé la noche con él, casi todo el tiempo en el seminario en Sololá. Desde allí manejamos a las varias celebraciones durante el día.

El Obispo Topel tomó la decisión hace 40 años de enviar sacerdotes a Guatemala, en respuesta a pedido del Obispo Melotto. A los sacerdotes se les asignó el área general en los alrededores de Nahuala, que a ese tiempo no tenía clero residente. Los sacerdotes se juntaron en este esfuerzo del misionero con las hermanas.

Mientras estuve en el seminario, me impactó mucho el tremendo en el número de vocaciones por la Diócesis de Sololá. En el seminario menor, que se puede comparar con el nivel de nuestra escuela secundaria, había apróximadamente 60 estudiantes. En el seminario mayor había aproximadamente 80 seminaristas, la mayor parte de ellos estudia por la diócesis misma. Este verano, el obispo ordenará a 10 sacerdotes. El desarrollo de un clero nativo es una señal maravillosa.

El diócesis tiene 24 parroquias, con cada parroquia hay muchas agrupaciones de hogares. Estas agrupaciones se llamaban “caserios”. La población católica de la diócesis es 600,000, así que las parroquias son grandes. Sólo en la parroquia de Nahuala, el pastor me dijo hay 60.000 parroquianos. ¡Compare ese número con los 75.000 en la Diócesis de todo Spokane! Apróximadamente 70 por ciento de la población católica de la Diócesis de Guatemala.

Después de visitar los seminarios el lunes en la tarde y al anochecer, el Obispo Raúl y yo manejé la mañana siguiente a Santa Caterina Ixhtuacán, donde el Padre Dave Baronti, un sacerdote de nuestro diócesis, es el pastor. El daño causado hace algunos años por el Huracán Mitch era todavía muy evidente.

Celebramos la Eucaristía en una iglesia llena, y fueron confirmados aproximadamente 120 personas. El edificio de la nueva iglesia está sólo parcialmente construida. El padre Baronti me dijo que la tuvieron que detener por algún tiempo debido a la necesidad de una decisión gubernamental sobre cómo atar la fachada delantera, que tiene un gran valor histórico, al edificio principal.

Después de la misa, comimos trucha como el plato fuerte. El criadero de truchas, que está sólo a un kilómetro de la iglesia, ahora proporciona la única producción comercial de trucha en el país. Más tarde, en la tarde manejamos por la carretera Panamericana a un área que ellos llaman Alaska, donde hay un intento de establecer una nueva Santa Caterina. Las personas sólo han estado allí desde Enero. Hay cerca de 100 nuevas moradas instaladas hasta ahora. La elevación es aproximadamente 2.000 pies más alto que la indicada en Alaska y es bastante dura y muy polvoriento. Celebramos la Eucaristía allí también, en una área abierta con aproximadamente 300 personas.

A medida que el lector leía la primera lectura de la Misa, un avión empezó a sobrevolar sobre nuestras cabezas, con una música muy fuerte como las palabras. Ésto duró hasta casi el término de la homilía. Es justo un ejemplo de los muchos tipos de falta de respeto que son perpetrados por algunos grupos religiosos. No es raro escuchar los parlantes altavoces muy fuertes en los pueblos.

En el camino a casa de la próxima tarde, el obispo me condujo a sólo unos minutos fuera de la carretera Panamericana para visitar la parroquia Santa Lucia. Me dijo había 13 iglesias pequeñas de varias denominaciones construídas en años recientes en este relativamente pequeño pueblo. El acercamiento agresivo y hostil de algunos de estos grupos es un desafío grande para la Iglesia Católica en Guatemala cuando miran al futuro.

El miércoles celebramos la Misa en Novillero, donde las hermanas Immaculata y Marie viven, y donde ellas tienen una de sus tres clínicas. Huvo una presentación cultural antes de la Misa con profusas expresiones de gracias a la Diócesis de Spokane, por nuestra ayuda a través de los años. Finalmente, la última celebración del aniversario fue en Nahuala, el jueves, que empezó con una procesión en pueblo. Debo decir que la experiencia fue humilde. El Obispo Raúl fue el celebrante principal de la Misa. Al final de la Misa ofrecí unos comentarios en nombre de nuestra diócesis.

Después, había una presentación cultural en el patio de la escuela que duró un par de horas. Hay ahora 311 estudiantes en la escuela. Uno de las mujeres de Radio Nahuala mencionó que antes del contacto con la Diócesis de Spokane, había muchos más pobrezas y falta de educación en el área. Laicos conducen la estación de radio en Nahuala, que hacía una transmisión viva de la procesión en pueblo, de la Misa, y del evento cultural que siguió. Ellos, también, expresaron su profunda gratitud por la ayuda que les habíamos brindado a través de los años.

En la tarde visitamos algunos de los proyectos de la parroquia. Presentes por las festividades de estos días estaban también las Hermanas Janet Druffel y Maureen Cosgrove, ambas originalmente de la Diócesis de Spokane, que viven en la vecina Diócesis de Quiché. El padre Baronti pudo juntarse con nosotros por un corto tiempo, como lo hicieron los sacerdotes de la Diócesis de Nuevo Ulm, Minn., que también sirven en la Diócesis de Sololá.

Necesitamos estar muy agradecidos a todos aquellos que ha servido a través de los años en Guatemala en nombre de la Diócesis de Spokane, laicos, hermanas, diáconos, sacerdotes. Los logros sobre estos 40 años pasados asombran de verdad. Todavía, se necesita hacer mucho más. Como hermana Immaculata me dijo, ayuda consistente continuará necesitándose por algún tiempo en el futuro. Nuestra colaboración con la Diócesis de Solalá es una expresión de solidaridad cristiana. Cuando les dije varias veces durante la visita a las personas, espero que nuestros esfuerzos puedan ser una señal y ejemplo de edificar puentes en un mundo donde los pueblos pueden, a menudo, ser olvidados o las relaciones pueden ser destruídas.

Nosotros en la diócesis, de hecho, hemos sido bendecidos en esta relación con el pueblo de la Diócesis de Sololá. Que Dios continúe bendiciéndonos en nuestra mutua jornada de fe.

- Tradujo Hermana Myrta Iturriaga SP

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