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"Ciudadania Fiel"por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad (Del edición 11 noviembre 1999 del Inland Register)
En mi papel como obispo la crítica que más he recibido en lo que concierne a la posición de la Iglesia sobre ciertos asuntos sociales y más específicamente sobre los asuntos en nuestro Estado de Washington. Los siguientes comentarios que recibí antes de las recientes elecciones son una muestra:
Algunos toman la separación de la Iglesia y del Estado al extremo de sugerir que la Iglesia no tiene nada que decir sobre los asuntos políticos. Nuestra historia aquí, en los Estados Unidos, indica claramente que el estado no tiene ningún negocio que establecer con una religión particular. Sin embargo, éso no significa que la religión no tiene un papel de proporcionar una reflexión moral en los asuntos políticos y la exigencia de la responsabilidad por el bien común de la sociedad. En nuestra tradición Católica Romana, tenemos los principios de nuestra Enseñanza Social que nos ayuda y nos guía en nuestras reflexiones y decisiones. Casi en todo asunto política, si es que no en cada uno, tiene una dimensión moral. Una reflexión moral es un mandato antes de cada posición política. Cada cuatro años la Mesa Administrativa de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos emite una declaración sobre la responsabilidad política. Se hizo disponible sólo hace un par de semanas la declaración más reciente. Pronto estará disponible en la forma de un folleto y ya se pueden encontrar en la red de los obispos: http://www.nccbuscc.org/ SDWP. El título habla a la importancia del momento cuando estamos listos para entrar en un nuevo momento en la historia: Ciudadanía Fiel: Responsabilidad Cívica para un Nuevo Milenio. Los aliento a leerlo y estudiarlo cuidadosamente. Por otro lado, no es largo — tiene sólo 6.000 palabras aproximadamente. Aunque hay mucha crítica y cinismo sobre nuestro sistema político, la Iglesia siempre ha tomado la posición de que debemos esforzarnos por hacer nuestro sistema político lo mejor posible por nuestra participación cívica o fiel cuidadanía. Como Iglesia, les traemos elementos al plano público: una consecuente armazón moral, nuestras experiencias de cada día, y nuestra participación en la comunidad ciudadana. Ofrecemos una reflexión ética y moral en esos asuntos. Trabajamos por el bien común con una sensibilidad especial por los pobre y vulnerables a través de la persuasión y estímulo, no intenta manipular ni controlar. La declaración de la obispos repite los temas de la Enseñanza Social de la Iglesia: la vida y la dignidad de la persona humana; el llamado a la familia, a la comunidad, y a la participación; derechos y responsabilidades, opción por los pobres y vulnerables; la dignidad de trabajo y los derechos de los obreros; la solidaridad con la familia del humana; y el cuidado por la creación de Dios. Estos principios proporcionan un lente por el que podemos mirar la sociedad y los asuntos políticos y hacer un juicio responsable como ciudadano. Esta declaración más reciente también enfoca las prioridades morales para la vida pública al empezar este nuevo milenio: proteger la vida humana; promover la vida familiar; perseguir la justicia social, y practicar la solidaridad global. Nadie necesita decirnos que como nación tenemos mucho espacio para mejorar en estas áreas, lo mismo para nosotros en la Iglesia, tenemos una necesidad continúa de nuestra propia conversión de corazón y a una más grande santidad de vida. La última frase de Ciudadanía Fiel nos indica la dirección a una visión que puede ahondar nuestra relación con Dios, con nuestra Iglesia, con nuestra nación y con nuestro mundo: “Esta doble profesión de fe y de ciudadanía está en el corazón de lo que significa ser Católico en los Estados Unidos cuando miramos con esperanzas hacia el comienzo de un nuevo milenio.” Que Dios les bendiga y les dé su paz.
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