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"El regalo de la creación"por el Sr. Obispo Mons. William S. Skylstad (Del edición 20 mayo 1999 del Inland Register)
Uno de los rasgos significativos de nuestra área geográfica es el río Columbia con su afluentes y cuencas. Hace varios años, en nuestra Conferencia Católica del Estado de Washington, en una reunión de la Mesa Directiva, emergío una sugerencia sobre la posibilidad de escribir una carta pastoral sobre el Río Columbia. Esta idea tan original vino de una conferencia en la Abadía de Mount Angel en Oregón. La idea encontró un fuerte apoyo en nuestra reunión de la Conferencia Católica. Los obispos que sirven en las áreas del Río Columbia se contactaron en el desagüe del Río, y aprobaron el proyecto. La idea de la Iglesia se centro sobre nuestra responsabilidad por el medio ambiente, que no es algo periférico a sus enseñanzas. Papa Juan Pablo II en su mensaje del día Mundial de la Paz del año 1990, “Paz con toda Creación,” emitió una declaración fuerte sobre el desafío moral de laborar responsablemente la tierra en la que vivimos. También conectó el ambiente a la pobreza de personas y a la necesidad de ser solidarios con todo el mundo cuando se nos presentan desafíos y trabajos para solucionarlos. En 1991 los obispos Católicos de los Estados Unidos aprobaron una carta pastoral sobre el medio-ambiente, titulado “Renovando la Tierra.” Los obispos señalaron que el problema global del medio ambiente envuelve una crisis moral y religiosa. En su anhelo específico enlistado en ésta carta pastoral, esperaban que una conversación más amplia empezara como una contribución potencial de la Iglesia a la pregunta sobre el medio ambiente. Los obispos canadienses emitieron su propia carta pastoral sobre el medio ambiente en 1995. Los obispos en Alberta han escrito una declaración más corta sobre el cuidado de la creación de Dios. Finalmente, el Santo Padre en su último Mensaje del Día Mundial de la Paz, este pasado 1 de Enero, refiriéndose a los derechos humanos, hace de nuevo mención al medio ambiente. En preparación a ésta carta pastoral sobre el Río Columbia, se formó un comité con representantes de las siete diócesis que están en la cuenca para ayudar a ver las fases iniciales del proyecto. Además, las universidades católicas de la región estuvieron representadas en éste comité. La práctica común para las cartas pastorales, aquí en los Estados Unidos, ha sido poner primero a la Iglesia en un amplio proceso de consulta, antes de que una carta pastoral sea finalizada. Este tipo de investigación ocurrió en ambas cartas pastorales sobre la paz (El Desafío de la Paz: La Promesa de Dios y Nuestra Respuesta, 1983) y la pastoral sobre la economía (Justicia Económica Para Todos: Carta Pastoral Sobre la Enseñanza Social Católica y la Economía en los EE.UU., 1986). La cuenca del Río Columbia es una realidad única y compleja. El río se usa para generar energía eléctrica. Sus aguas se usan para irrigación, tráfico de barcazas, recreación, migración del salmón, y las industrias. Diques, sobre todo en la parte canadiense del río — untercio del Columbia está en Canadá — ayuda a proporcionar un control de sobre la corriente. Grandes Proyectos del gobierno, tal como la Reserva Nuclear Hanford y el depósito del Ejercito en Umatilla, todos localizados a orillas del río. Nuestros hermanos y hermanas Nativo-Americanos han vivido en los bancos del río por milenios. El competir con sus valores han causado una considerable polarización en como la sociedad parece tomar decisiones importantes para el futuro. El comité que se establecíó asistió a ocho sesiones para escuchar, o leer los signos de los tiempos. Se realizaron en Portland, Seattle, Hanford, Toppenish, Umatilla, Castlegar, Spokane, y Hermiston. Una variedad ancha de exponentes compartió sus puntos de vista sobre el río. Asistí a todas las sesiones y frecuentemente oía la apreciación expresada a la Iglesia por mantener estas sesiones en una atmósfera más neutral. Mi esperanza es que la carta proporcionará una oportunidad para continuar una reflexión y diálogo espiritual y civil sobre este importante regalo y recurso de nuestro medio. Una reflexión en preparación para la carta pastoral ahora está disponible en una red de computación para una amplia consulta, en todas la diócesis de la Cuenca del río en los próximos seis meses. Los obispos tomarán entonces esta retro-alimentación y pondrán una carta en su forma final — esperamos que sea para Abril próximo. Además, habría un video y un libro de fotos en forma de pastoral. ¿Una pregunta que se me hace con frecuencia es, porqué debe la Iglesia estar envuelta en este tipo de proyectos? Algunos aún han indicado que los obispos deberían quedarse fuera en estas materias. Sin embargo, la Iglesia está preocupada sobre el mundo en el que vivimos. Tenemos volumen de enseñanza ética y social que ayuda a darles guía a las decisiones que hacemos sobre nuestras vidas y la creación de Dios sobre nosotros. Nuestra espiritualidad y nuestra historia en tan diferentes pueblos necesita ser recordada y apreciada. Le concierne a la Iglesia el bienestar de todas las personas y la buena administración de nuestras vidas y de la tierra en la que vivimos. Creemos en nuestra responsabilidad por el bien común. Nos esforzamos por promover una visión justa y sostenible para los pueblos de la cuenca, en lo que se refiere al río. Éste es nuestros primera experiencia en la región de escribir una carta pastoral no sólo para nosotros como una familia católica, pero para todas las personas de buena voluntad como un instrumento de reflexión, de relación y de hacer decisiones. Que el Espíritu Santo nos guíe de modo que estos esfuerzos de emitir la pastoral contribuya verdaderamente para fortalecer nuestra solidaridad como una familia humana y ahonde nuestra responsabilidad de cuidar de este regalo en nuestro medio. Que Dios les bendiga y les dé paz. (Nota del redactor: el texto de la carta pastoral es en el Internet en español.)
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